Ayudando a la vuelta al cole

por en 14 Septiembre

Y es que el verano ha acabado, para todos, incluidos nuestros pequeños. Y si para mayores la responsabilidad es volver al trabajo, pera ellos deben volver a la escuela. También ellos sufren la ansiedad y el estrés de volver a clase, a los deberes y la actitud de mayores en este campo es decisiva.

Son muy numerosos los padres que se ven en dificultades para afrontar de una manera normalizada la adaptación de sus hijos a la escuela y necesitan del consejo de especialistas psicológicos. El enfoque que debemos transmitir debe huir de lo desagradable que resulta volver al trabajo, si nos escuchan quejas en este aspecto poco podremos inculcar de forma positiva su regreso a clase. Así el refuerzo positivo, la recompensa ante el esfuerzo de volver al trabajo, el encontrarse con colegas, alguna historia divertida nos debe servir como argumentos. En este mismo sentido podremos recordarles algún momento grato o divertido de lo que vivieron en el curso anterior.

Si conseguimos que el pequeño forme parte desde el inicio del proceso de regreso al colegio le implicaremos en todo. Sentirá lo importante que es ir a comprar los libros o el material escolar, organizar su habitación para poder hacer los deberes… Ayúdele, pero que sea responsable él de lo que debe llevar en su mochila y si encima le hace ilusión estrenar algo, mejor todavía.

vueltaalcoleTanto para adultos como para los pequeños con respecto a nuestras obligaciones postvacacionales resulta muy recomendable iniciar un proceso de aclimatación en los últimos días de descanso. La vuelta a la rutina, los horarios, las comidas o el momento de irse a dormir serán indicadores que habrá que ir modificando poco a poco para adecuarlos a los que nos esperan.

En muchos casos los padres detectarán la inquietud que les supone el nuevo curso y si no se es capaz de encontrar algún remedio, los profesionales de la psicología o de la propia escuela pueden servir de ayuda. Puede ser muy interesante a la hora de avanzarles ideas que van a encontrar en esta nueva etapa, conocimientos que deberán asimilar pero siempre desde un punto de vista neutral para evitar condicionarles.

Si eres profesor también puedes ayudarle en su regreso a clase
Desde nuestro papel como formador también debemos ser conscientes del reto que se les plantea a los alumnos con el nuevo curso. En este inicio de las clases nuestra principal virtud ha de ser la paciencia, ya que no todos los niños aprenden al mismo ritmo y por tanto no todos ellos se adaptan a la vez con los nuevos horarios, las clases, los deberes, etc.

Un valor también a tener en cuenta es inculcarse un interés, una motivación en todo el proceso que les espera. Adelantarles una idea muy general de todo lo que van a aprender pero sin presionarles en exceso sobre sus responsabilidades.

El proceso de aprender es largo y complejo en muchos niños y no sólo depende de sus capacidades. Es labor y responsabilidad del maestro adaptarse a los ritmos y las diferencias entre cada alumno. Por tanto el plan de enseñanza debe ser flexible y progresivo.

Muchos niños agradecerán que se comience por recordar conceptos fundamentales del curso pasado y podo a poco ir aumentando el nivel de la enseñanza en lo referido a su dificultad. Es una fórmula mágica que siempre generará beneficios y que deberá aplicarse en las clases y del mismo modo en la exigencia de los deberes.

¿Crees que tus hijos se adaptan bien al nuevo curso? ¿Cuáles son las dificultades que te has encontrado o has detectado?

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