Los jóvenes de hoy y sus problemas de ansiedad y fobias

por en 26 Noviembre
Viven más aislados, sufren mayores episodios de tristeza, incluso depresiones y manifiestan estos síntomas por medio del estrés, de fobias e incluso de episodios de autolesiones.

El miedo al futuro, las relaciones de pareja, familiares o amigos se viven de una manera muy diferente por parte de la actual juventud. En casos, de forma interna sufren de una ansiedad tan acuciante que ha llegado a preocupar a los psicólogos de hoy en día por el aumento de casos.

Hay estudios en Estados Unidos que hablan de mayor sentimiento de depresión por parte de las niñas, mientras que los niños son más proclives a autoflagelarse. Se conoce que en este país casi tres millones de jóvenes menores de 17 años sufrieron algún problema de depresión y entre el 20% al 30% sufrieron algún ataque de ansiedad.

autolesiones jovenesEste miedo es palpable en muchos comportamientos de los jóvenes de hoy en día y se manifiesta en ocasiones por esos ataques de ansiedad o por miedos o fobias, en muchas ocasiones sin una causa aparente. Y si bien los datos no pueden ser algo que se deba menospreciar, lo realmente importante es la posibilidad de recibir tratamiento.

Muchos de los jóvenes que manifiestan este tipo de comportamientos no son tomados en serio y se trata de justificar por sus propios trastornos de la edad o por el proceso de maduración que deben sufrir. Pero no hay que olvidar que pueden ser síntomas de una problemática aún mayor y que los padres, profesores o tutores deben detectar y actuar si fuera necesario.

Los problemas de maduración mental son más fáciles de atajar en edades tempranas y si se consiguen solventar no se afectará a la personalidad del adulto, mientras que al contrario pueden ser orígenes de otro tipo de males y trastornos.

El medio en el que viven los jóvenes, es más propenso al aislamiento, a refugiarse en el entorno de Internet y quizás sea por ese medio por el que se manifiestan sus males. Ser adolescente hoy en día es muy diferente de hace años, incluso puede catalogarse de una jornada laboral de ocho horas. Ya que viven en un entorno que los adultos hemos creado de miedo, de búsqueda del éxito profesional, de preocupación constate por la economía, por el medio ambiente, por el sexismo y por otros cientos de problemas que son bombardeados por la abundante información a la que tienen acceso.

Y es de esa manera en la que se crean las personalidades con miedo y más inseguras y que más tarde se manifiestan en fobia a los encuentros sociales, miedo a tener una pareja, ansiedad a estar en una situación con multitud de personas. Hoy en día hay jóvenes que les resulta complicado distinguir el entorno de la realidad del entorno virtual, ya que buena parte de su vida es percibida a través de los dispositivos móviles o su pantalla del ordenador. E incluso para un adulto normal le pude llegar a resultar imperceptible un sutil matiz que para un joven puede resultar de gran importancia.

Estos hechos en ocasiones desencadenas en modificación de los comportamientos sociales, pero no por desaire o cabreo, sino porque el joven vive sumergido en otro mundo virtual y en el real no conoce cómo debe comportarse y no percibe cómo debe ser su imagen y en muy común que aparezcan aquí los síntomas depresivos.

Si bien para un adulto, el autocastigo físico pudiera ser incomprensible, para un joven puede entenderse como un método para aliviar el dolor psíquico. En esas ocasiones y en otras que se manifiesten por ataques de ansiedad o fobias, el primer paso de los padres ha de ser de comprensión, nunca de castigo. Se debe estar para ayudar aunque no se le entienda y valorar que él está sufriendo sin que perciba un sentimiento de fracaso. Los psicólogos y la terapia psicológica pueden ser de gran ayuda en todos los casos.

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